miércoles, 29 de junio de 2016

Teorizando el habitar. Los congresos panamericanos de arquitectura y la resolución de la vivienda social en argentina.

INTRODUCCION

En el presente trabajo se intentará investigar, reconocer y analizar las distintas formas y modos de actuar que se implementaron para suplir las demandas y necesidades de la clase obrera en la Ciudad de Buenos Aires, en función de los denominados Congresos Panamericanos de Arquitectura. En un contexto de inmigración masiva del campo a la ciudad, con personas viviendo en condiciones de hacinamiento e insalubridad, el siglo XX significó un periodo donde el estado se vio en la obligación de  solventar dichas necesidades, más precisamente entre los años 1928 y 1960, los distintos congresos que empezaron a tomar partida en cuestiones urbanísticas jugaron un rol importante para este estado necesitado de respuestas.

 “La nueva realidad histórica y cultural derivada de la gran concentración de población obligó a proyectar nuevas tipologías de vivienda, se realizaron entonces conjuntos habitacionales para alojar a los trabajadores y a los empleados de menores recursos.”
     La habitación popular bonaerense 1943 – 1955 Aprendiendo en la historia, Elisa Radovanovich.

Esta manera de construir ciudad estuvo fuertemente ligada al estudio y análisis de la sociedad, el urbanismo y la vivienda, por parte de muchos profesionales que a lo largo de los años se dedicaron a indagar en estos conceptos con múltiples resultados.
Esta intención de concebir soluciones conjuntas, no solo en Argentina sino también en toda América, concluyó en la formación de los llamados Congresos Panamericanos de Arquitectura (CPA), iniciados en la década del 20’, mientras este lado del planeta recibía un gran flujo de inmigraciones a causa de la Primera Guerra Mundial.
Entendemos que este proceso estaba fuertemente influenciado por los CPA, en una especie de “bajada de línea”, por parte de los mismos, e intentaremos ahondar sobre estas influencias y como se respondió de manera edilicia, social y política en Argentina, más precisamente en Buenos Aires.





CONGRESO

Para entender las bases y el objetivo de un congreso, partimos de la definición del diccionario según la Real Academia Española, que lo define como: “Reunión, normalmente periódica, en la que, durante uno o varios días, personas de distintos lugares que comparten la misma profesión o actividad presentan conferencias o exposiciones sobre temas relacionados con su trabajo o actividad para intercambiarse informaciones y discutir sobre ellas.”

En este trabajo analizaremos el rol de estos Congresos como ente regularizador que funda las bases para este proceso que se inicia de este lado del continente, haciendo énfasis en nuestro país. De esta manera observaremos las distintas intervenciones que se dieron para resolver una problemática y las distintas soluciones en relación a las propuestas adoptadas en Capital Federal.

El paralelismo que se generaba entre las ideas y planteos discutidos en los Congresos, y lo que sucedía en los países de Latinoamérica, dirige la estructura de nuestro artículo. Mediante el análisis en paralelo de la situación de Buenos Aires, y lo que se tomaba de los CPA.
Si bien los CPA surgieron en 1920, estuvieron fuertemente influenciados por las reuniones que comenzaron en 1928, los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna. A la cabeza con personajes como Le Corbusier, Sigfried Giedion, entre otros; los CIAM fueron una importante herramienta a la hora de convencer a gobiernos otorgando a los arquitectos una forma de llegar al poder político. Impulsando ideas como la de la ciudad maquina organizada en base a 4 funciones: habitar, trabajar, recrearse y circular.
Defendiendo cuestiones de racionalización, estandarización, industrialización, abaratamiento de costos e intervención de mercados en la ciudad, lograron poner a la arquitectura en un poder central como traccionador de la economía estatal. Decisiones que impactaron a nivel mundial, particularmente en América, haciendo de los CPA, un ente promotor de estas ideas.
Las ideas de los CIAM, son las que van a prosperar en América Latina, dado que Europa estaba más preocupada en la reconstrucción de sus ciudades tras la guerra, que en la implementación de nuevas ideologías urbanas y arquitectónicas.


ETAPAS

La arquitecta Patricia Montoya, en el libro “La habitación popular bonaerense: 1943 – 1955”, plantea una división en etapas de los diez CPA realizados de los ´20 al ´60, orientados en cuatro propósitos. Nuestra intención es basarnos en dichos propósitos para el análisis de lo que al unísono sucedía en Argentina.

“Estas reuniones púbicas tuvieron el sentido mismo del término congreso, “caminar juntos hacia un punto de encuentro”; reunirse y tratar, al menos entre unos pocos, problemas de la profesión en América y concebir soluciones conjuntas…”

Arq. MONTOYA, Patricia. La habitación popular bonaerense 1943 -1955. Artículo: Vivienda y Planificación. Reflexiónes en los Congresos Panamericanos de Arquitectura. Buenos Aires: CEDODAL; 2011
Apoyándonos en esta división que plantea la arquitecta Montoya, y nuestro propio análisis de lo que sucedió en Buenos Aires, queremos organizar nuestro trabajo mediante los siguientes subtítulos, buscando la palabra o el concepto que defina la etapa en cuestión.
• 1° etapa (1920 – 1927): Primer y segundo CPA
• 2° etapa (1927 y 1930): Tercer y cuatro CPA
• 3° etapa (1830 – 1955): Quinto, sexto, séptimo, octavo y noveno CPA.
• 4° etapa (1960): Balance de los 40 años transcurridos.


CONCIENCIA 
El propósito con el que comenzó la arquitecta, aplicado al primer y segundo Congreso (Uruguay 1920 y Chile 1923), fue el de la preocupación por una revisión del contexto social y cultural de las naciones Americanas. Entendemos este proceso como una toma de conciencia por parte de un grupo de profesionales que tomó la iniciativa para ahondar en estos temas.
La idea que rigió en el primer Congreso fue la de analizar el contexto que se estaba viviendo en América. Por un lado aparecía la prédica de una arquitectura academicista francesa y por otro, la Primera Guerra Mundial, que había puesto en crisis el modelo civilizatorio europeo.
De éste dialogo surgió la idea de plantear una nueva forma de Arquitectura, denominada, Arquitectura Americana, cuyo pensamiento evidenciaba lo avanzado que se encontraba el proceso de cambio.
No es poca cosa remarcar la influencia Argentina en esta primera etapa: una propuesta basada en la exigencia de viviendas que contaran con equipamiento e infraestructura necesarias propiciando la construcción de “casas baratas” de la mano de los bancos estatales, siendo ésta la primera aproximación de índole social en los CPA.
Para sorpresa a nivel Latinoamericano, la medida de “casas baratas”, había nacido en Argentina y luego presentada en los Congresos como solución a la vivienda Americana; y no de forma inversa como se puede llegar a presuponer en un principio. Por lo tanto, podemos decir, que nuestro País en conjunto con Chile y Uruguay, han sido pioneros en la búsqueda de una nueva forma de acceso a la vivienda popular.

El segundo CPA, llevado a cabo en Chile, continuó con el mismo eje de análisis, enfocado en los temas de la vivienda social como tema principal, el contexto social fue entonces el que le dio forma a esta nueva arquitectura. 
Esto se traspola a la Argentina en un marco donde todavía seguía rondando el fantasma del conventillo, pero con los primeros esbozos de experimentaciones de tipos habitacionales más del modelo claustral e intentos de lo que en un futuro serían los denominados pabellones.
Como ejemplos podemos nombrar los siguientes proyectos: Casa Valentín Alsina (Comisión Nacional de Casas Baratas, 1919), Casa América (CNCB, 1929) 
(Imagen 1)

Ya no sería el espacio de mezcla  que caracterizaba al conventillo, donde coexistían el trabajo, los servicios y el esparcimiento; tampoco sería un espacio oculto y sombrío. Se transformaría en espacio verde, soleado, de esparcimiento infantil controlado, abierto y visible desde el exterior.” 

BALLENT, Anahí. Las huellas de la Política: vivienda, ciudad, peronismo en Buenos Aires 1943-1955. Buenos Aires: Prometeo, 2005


REORIENTACIÓN
 El segundo propósito que adoptó la arquitecta, para los dos siguientes Congresos (Argentina 1927 y Brasil 1930), fue la búsqueda y debate de nuevos caminos ideológicos, reorientando tantos las ideas reguladoras como la posición del arquitecto y la reivindicación del mismo como la persona idónea para la materialización de los distintos planes.
El primer congreso realizado en argentina  produjo un encuentro bastante dispar entre distintas posturas que empezaban a poner a la modernidad como paradigma definitivo a seguir. Entre el caos de la discusión y por el lado argentino, una comisión formada por Fermín Bereterbide seguía poniendo sobre la mesa el problema de costos, racionalización y propuestas de vivienda obrera.
Para el cuarto congreso, poco después de la visita de Le Corbusier a Latinoamérica, crecía la división no solo entre neoclasicistas y colonialistas sino también los modernistas como una postura que iba, desde el congreso anterior, ganando terreno como estilo arquitectónico.
“La creciente participación de diversos países demostraba por una parte el afianzamiento de la integración institucional, pero en definitiva la dinámica de los debates llevaría a un largo proceso que marca un primer hito, ya que el siguiente Congreso tardó diez años en realizarse (Montevideo, 1940)”

  Ramón Gutierrez, Jorge Tartarini, Rubens Stagno. Congresos Panamericanos de Arquitectos 1920-2000

Estos dos Congresos plantearon la semilla de la modernidad en la conciencia del quehacer arquitectónico, pero no llegaron a materializarse sino hasta la próxima etapa. Se recomendaron los planos reguladores, establecidos según principios modernos, para reglamentar la vivienda urbana individual y colectiva. Hacia los años 1940 el pabellón ya era una solución típica, barrios como el Parque Guillermo Rawson comenzaban la transición hacia esa tipología y propuestas como la de Wladimiro Acosta y su vivienda mínima experimentaban distintas propuestas formales en pabellón.
“Más allá de la diferencia entre la edificación pública y privada, ambas se encontraban vinculadas por dos elementos comunes: la apelación a los desarrollos en altura y la intención en construir un habitar urbano moderno”

BALLENT, Anahí. Las huellas de la Política: vivienda, ciudad, peronismo en Buenos Aires 1943-1955. Buenos Aires: Prometeo, 2005
(Imagen 2) (Imagen 3)


URBANISMO
Cabe destacar que en los diez años transcurridos entre el IV y el V CPA, tuvo lugar el Primer Congreso Argentino de Urbanismo (1935), el cual trajo diferentes propuestas , y el Primer Congreso Panamericano de vivienda Popular, ambos realizados en Argentina bajo el lema de “justicia social, paz, salud, familia, hogar propio”.
Esto indica una fuerte reflexión a nivel país de la propuesta de concentración urbana y el impacto que se estaba empezando a producir en las ciudades.
La Arquitecta Montoya pone como propósito en la siguiente etapa que comprende los próximos 5 CPA (Montevideo 1940, Perú 1947, Cuba 1950, México 1952 y Venezuela 1955) el progresivo interés del crecimiento urbano por estas entidades. Se inicia entonces un largo camino en lo que a urbanismo se refiere, en donde la arquitectura tomará un papel principal que hasta ahora no había tomado. Arquitectura y urbanismo actuarán en forma conjunta haciendo énfasis en la función social del arquitecto y la planificación poniendo a las unidades vecinales como elemento básico de los planes reguladores.
Para Argentina ésta es la etapa más significativa en términos de materialización de todo lo que se venía debatiendo proponiendo e investigando a lo largo de todos los CPA. De la mano del Peronismo, y gracias a la nacionalización del Banco Central, por primera vez se le dio la importancia que verdaderamente requería la obra pública para la solución de la vivienda social de la clase obrera. 
 “…un nuevo régimen del depósito bancario y de ordenamiento de bancos oficiales. El gobierno eliminó la participación de los intereses privados en el Banco Central y le agregó la facultad de promover, orientar, y realizar la política económica de la Republica.”

Arq. BALMACEDA, Carlos. La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011. 

La figura de Perón tomo protagonismo al llevar a cabo proyectos de planificación como los Planes Quinquenales (1946 – 1951 y 1952 – 19955), donde la vivienda se estableció con un carácter nacional más amplio interrelacionado con el papel de la expansión de la industria de la construcción.

“Esperamos que en el segundo plan Quinquenal, con la intervención de todos los que trabajan en la Capital Federal, podamos dejar una ciudad mejor que la que encontramos, más noblemente construida y con un alto grado de belleza, que es también uno de los orgullos de las grandes ciudades.”
Presidente Juan D. Perón, en reunión con empleados municipales, según La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Buenos Aires: CEDODAL, 2011.

La Comisión Nacional de Casas Baratas fracasó ante la limitación por parte del estado de participar en el mercado de tierras y surgió como nuevo régimen, la Administración Nacional de la Vivienda.
Surgirían también discusiones entre vivienda colectiva y vivienda individual, y vivienda en propiedad o vivienda en alquiler. Tomando como premisa principal la edificación de tipologías del tipo monoblock, comenzó un crecimiento exponencial de los edificios en altura.
El Banco Hipotecario tomo posesión de la Administración Nacional de la Vivienda, haciéndose cargo de la conclusión de obras en marcha, como fue Villa Concepción, con un total de 541 viviendas, con una escuela y un jardín en el interior del conjunto. El trabajo realizado no solo se vio reflejado dentro de la Capital, sino también en las diferentes provincias del país.
Otra de las estrategias principales del BHN, fue la otorgación de préstamos de fácil adquisición, para incentivar el mercado de oferta y demanda de alquileres de vivienda, como se puede apreciar en los cuadros 1 y 2 que se presentan a continuación:

(Imagen 4)(Imagen 5)

“Cabe señalar que bajo el régimen de Coparticipación se realizaron numerosos emprendimientos en las provincias dando lugar a una efectiva presencia de la acción del Estado Nacional en propuestas para vivienda popular con sentido federal.”
Arq. BALMACEDA, Carlos. La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011.
Algunos ejemplos de lo materializado son: Barrio los Perales (1949), Proyecto Bajo Belgrano (1959), Pabellones Acoyte y Ambrosetti en Caballito (1951), Barrio Alvear III (1953) y por fuera de Capital tenemos a Ciudad Evita (1947), Barrio Gral Paz (1950), entre otros.
Hicimos referencia a lo sucedido a nivel “país”, pero no podemos dejar de mencionar que lo que se comenzaba a traducir en los diferentes países de Latinoamérica era algo de similar magnitud y envergadura. Los países en cuestión comenzarían a forjar sus naciones de la mano del mismo estilo de vivienda, transformando ciudades en grandes urbes, conteniendo actividades y servicios que contribuirían a la formación de las Naciones. Algunos ejemplos:

(Imagen 6)(Imagen 7)(Imagen 8)


BALANCE
Como etapa final de análisis, la Arq. Montoya toma el último Congreso (Buenos Aires 1960), como una reunión para el análisis retrospectivo de lo que se ha hecho. No se puede dejar de destacar que el cierre de esta etapa culmina en nuestra misma ciudad de análisis, esto habla de la influencia Argentina en los distintos CPA analizados.
El tema central de este Congreso fue: “El Arquitecto frente a los Problemas del Habitar del Hombre”, y la Arquitecta pone como propósito un balance de los 40 años transcurridos.
La ponencia Argentina planteó a futuro hacer énfasis en el cuidado y contención de la migración rural a las ciudades que planteaba una vertiginosa formación de periferias urbanas residenciales. Donde la mayoría de los habitantes migratorios ocuparían el suelo que no estaba construido en las zonas centrales de la ciudad, mostrando sus primeros signos por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires con las denominadas “villas miseria” alrededor de los complejos habitacionales creados con la intención de que precisamente esto no suceda, como por ejemplo muestra el siguiente esquema:

(Imagen 9)

Para demostrar lo que pasaría a futuro en Buenos Aires, es de nuestra necesidad apoyarnos en la definición de trama urbana, que plantea el libro: “la Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional.
“Alude a la forma de subdivisión del suelo, que da distintas tramas cuya continuidad o discontinuidad influyen en la integración o aislamiento de un barrio. A medida en que el diseño de la red de calles y avenidas de un barrio resultan discontinuas, el barrio tiende a aislarse. (…) Al contrario, en la medida en que una trama es continua, es decir, que las calles tienen continuidad entre sí, el barrio tiende a integrarse con su entorno y el resto de la ciudad.”
MURILLO, Fernando. “La Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional: Manual de orientación de intervenciones barriales con un enfoque de derechos humanos. Buenos Aires: Cuentahílos, 2013
Yendo más a lo práctico, no podemos dejar de demostrar lo que se fue dando en diferentes barrios como Villa Soldati, Villa Zagala, San Carlos en el municipio de Moreno y el barrio Padre Varela en la ciudad de Luján.

(Imagen 10)

En el libro nombrado, el autor realiza un análisis de los barrios que se generaron en inmediaciones a complejos habitacionales, observando la respuesta urbana que sufrieron en tanto los diferentes grupos sociales iban respondiendo a los usos que planteaba la trama urbana, adoptado un contraste entre los grandes conjuntos habitacionales frente a las construcciones transitorias de la “informalidad”.

(Imagen 11)

CONLUSIÓN
A lo largo de las diferentes etapas, pudimos observar una constante preocupación de diferentes países por el habitar social, haciendo énfasis en la respuesta Urbana que dicha preocupación acarreó. 
Las etapas abarcaron una totalidad de 40 años, con una temática que nunca varió demasiado. Elegimos el recorte que planteó la ya mencionada Arquitecta Montoya, porque entendemos que los Congresos posteriores, a partir de los años 60’ en adelante, tomarían partida de un momento donde la euforia tecnológica se llevaría el tema de análisis en discusión a Estados Unidos, dejando el suelo Latinoamericano. 
Creemos que el enfoque constructivo que se le dio a los CPA en la búsqueda de una solución a una necesidad imperiosa como fue, es y será la vivienda, dejó temas no menos importantes como la consecuencia urbanística que estas soluciones trajeron. Entendemos que el crecimiento poblacional en toda América, buscó soluciones urgentes a la forma de vivir en la sociedad, pero que lamentablemente en muchas ocasiones se vio interferida generando una forma heterogénea de habitar, en congruencia con aspectos económicos y sociales que modificaron el objetivo buscado para este tipo de habitar.
Valoramos el primer intento de análisis científico de los problemas urbanos que hizo énfasis en sus aspectos funcionales, adoptando el concepto e imagen de la ciudad-máquina del movimiento moderno. De esta imagen del fenómeno urbano, promovida por los CIAM y adoptada por los CPA, se desprendió el principio de que siempre tenía que haber una solución técnica para superar el caos y la miseria urbana.
La ausencia de un análisis de los fenómenos sociales que condicionaban la problemática espacial-urbana, determinó la escasa efectividad de algunas de las propuestas urbanas. Con propuestas preocupadas mayormente en temáticas espaciales, se produjeron grandes intervenciones de “cirugía urbana” que mejoren las funciones básicas ya nombradas de la vida del humano.
En conclusión, en algunos casos donde se implementaron estas últimas teorías del habitar, como es el caso de Soldati, quedó en evidencia la ingenuidad de presuponer que el hecho de sólo otorgar vivienda y mejoras espaciales, podrían superar las diferencias sociales y la integración urbana. En definitiva, se teorizó erróneamente la forma del habitar humano.


Notas:
[1] Fueron 3 las ponencias presentadas. 1) Antecedentes europeos y norteamericanos para el estudio del tema. 2) Estudio para prototipos de viviendas de reducidas dimensiones. 3) El trabajo destacado de Guillermo Cano para el barrio obrero de Mendoza, de carácter moderno.


1. Casa Valentín Alsina y Casa América. Fuente: Anahí Ballent. Las huellas de la Política: vivienda, ciudad, peronismo en Buenos Aires 1943-1955.

2. Esquema de vivienda mínima Arq. Wladimiro Acosta. 

3. Barrio Parque Guillermo Rawson CNCB, BS.AS., 1933

4. Cuadro 1: detalle de los préstamos escriturados por el BHN a partir de 1948 a 1954.
Fuente: La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011

5. Cuadro 2: valores de alquileres tomados de la memoria anual de 1950. Fuente: La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011

6. Ejemplo de vivienda social en Lima, Perú. 1945.Fuente: La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011

7. Comunidad 2 de Diciembre, Caracas, Venezuela. 1955. Fuente: La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011

8. Unidad Habitacional. Santa Fé, México. 1952. Fuente: La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Artículo: La vivienda entre 1943-1955 en la región metropolitana. Una nueva organización desde el Estado. Buenos Aires: CEDODAL, 2011.

9. Tipologías de barrios marginales. Fuente: MURILLO, Fernando. “La Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional: Manual de orientación de intervenciones barriales con un enfoque de derechos humanos. Buenos Aires: Cuentahílos, 2013

10. Fuente: MURILLO, Fernando. “La Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional: Manual de orientación de intervenciones barriales con un enfoque de derechos humanos. Buenos Aires: Cuentahílos, 2013

11. MURILLO, Fernando. “La Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional: Manual de orientación de intervenciones barriales con un enfoque de derechos humanos. Buenos Aires: Cuentahílos, 2013


BIBLIOGRAFÍA
• GUTIÉRREZ Ramón, TANDARINI Jorge, STAGNO Rubens. Congresos Panamericanos de Arquitectos 1920-2000, Buenos Aires: CEDODAL, 2007
• GUTIÉRREZ Ramón, BALMACEDA Carlos, RADOVANOVIC Elisa. La Habitación popular bonaerense 1943-1955. Buenos Aires: CEDODAL, 2011
• LIERNUR, Jorge Francisco. Arquitectura en la Argentina del siglo XX. La construcción de la modernidad. Buenos Aires: Fondo Nacional de las Artes. 2001.
• PUBLICACIÓN OFICIAL, actas y trabajos. VI Congreso Panamericano de Arquitectos: La participación Argentina en Lima. Montevideo: Talleres gráficos Urta y Cobelo, 1940.
• MURILLO, Fernando. “La Brújula” de la Planificación Urbana-Habitacional: Manual de orientación de intervenciones barriales con un enfoque de derechos humanos. Buenos Aires: Cuentahílos, 2013.
• BALLENT, Anahí. Las huellas de la Política: vivienda, ciudad, peronismo en Buenos Aires 1943-1955. Quilmes: Prometeo, 2005.
• DUNOWICZ, Renée. 90 años de vivienda social en la ciudad de Buenos Aires. Programa de mantenimiento habitacional. Buenos Aires: Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Facultad de Buenos Aires, 2000.


Ciudad de todos

Inclusión, segregación y ciudad

Este artículo se encuentra enfocado hacia las distintas formas que existen de incluir a todas las personas de una sociedad dentro de la ciudad, teniendo en cuenta la importancia de que todos tengan igualdad de condiciones y posibilidades a la hora de desarrollarse. Entendiendo por inclusión a las intervenciones que hacen que los individuos logren desarrollar su sentido de pertenencia, construyendo su identidad al intervenir un lugar por sí mismos y haciéndolos propios, concibiendo dentro de este marco a la arquitectura como motor de las mejoras sociales al poner el diseño al servicio de la sociedad.
En este contexto, es donde entendemos que el arquitecto debe, a través de sus conocimientos y utilizando sus herramientas, dar solución a distintos problemas que enfrentan las sociedades, tales como: conexiones, educación, falta o diseño de espacios de encuentro, zonas verdes y la recuperación de los sectores más pobres de la cuidad. Este profesional es quien debe procurar que los usuarios alcancen una vida digna para así evitar, mediante la desigualdad, la exclusión social.
El deficiente desarrollo de las ciudades, pone en evidencia las malas decisiones proyectuales que muchas veces toman los profesionales, tales como: la inaccesibilidad a ciertos puntos de la ciudad (segregación), el mal control de los deshechos (los cuales generan zonas insalubres), la mala distribución del capital, la no urbanización/intervención en sectores degradados, el desinterés por las necesidades de los usuarios y la ausencia de espacios culturales y de servicios básicos, dejando en consecuencia segregación, pobreza y violencia. Dados estos factores, el desarrollo social se ve afectado, “enfermando” a la ciudad, dejando de entenderse esta como una unidad por lo que pasa a ser de solo unos pocos y no una ciudad de todos. (Figura 1)
A lo largo del artículo, se expondrá la importancia que tiene la arquitectura (y el arquitecto) en el momento de ayudar a los individuos desde su propio accionar, es solo mediante el estudio de los sectores a intervenir que se logran proyectos pensados para cada caso. Para demostrar esto, nos hemos basado en ejemplos de arquitectura inclusiva que intentan resolver problemáticas existentes y así proyectar un beneficio que perdure en el tiempo, casos como “Fundación mi parque”, la “Escuela de bambú en Cali” y la “Escuela de música Rapa Nui” buscan generar un sentido de pertenencia mediante la instrucción de las personas (futuros usuarios) y el uso de materiales autóctonos; mientras que en el caso del “Proyecto Urbano Integral de Medellín” , podemos ver la unión ideal entre estado, arquitectos y usuarios para alcanzar un cambio general a partir de distintos proyectos aislados que forman entre ellos una relación simbiótica (red).

El arquitecto como agente inclusor

Teniendo en cuenta que por definición la inclusión social: “Es la situación que asegura que todos los ciudadanos sin excepción, puedan ejercer sus derechos, aprovechar sus habilidades y tomar ventaja de las oportunidades que encuentran en su medio.”(1), es que notamos que muchas sociedades no cuentan con los medios  necesarios para lograr su pleno desarrollo. Entonces, ¿Cómo remediar la situación de exclusión una vez que ya está instaurada en un sector de la ciudad?
Como estudiantes de arquitectura, creemos que la arquitectura debe ser el medio a través del cual se alcance no solo a obtener un espacio físico en el cual las personas logren desarrollarse, sino también incluirlos en el proceso y darles las herramientas para lograr su máxima integración. El arquitecto entonces, debe trabajar conjuntamente con la sociedad (y en lo posible con el estado), debe velar por los intereses del futuro usuario desde su rol de orientador, coordinador, integrador de los grupos que llevaran a cabo la intervención y canalizador de información, teniendo en cuenta que tiene que pautar los valores, códigos y prioridades a tener en cuenta. Su rol se basará en crear arquitectura accesible para todos y no solo para el sector pudiente de la sociedad, según el libro “Habitar, participar y pertenecer” las instancias ideales por las que debe atravesar un proyecto son DEMANDA-NECESIDAD-PRODUCCION (Figura 2). Pero, ¿Cómo lograr dar soluciones para todos los sectores? El profesional debe, no solo tener en cuenta los datos censales y estadísticos, sino que además deberá lograr aproximarse al sector a intervenir para así saber las necesidades y poder determinar qué estrategias y políticas serán las más pertinentes para el tipo de problemática que haya detectado.
Al momento de idear una propuesta, se debe pensar en tres factores esenciales que influyen para su óptimo resultado: la idea, su materialización y el uso que se le dará. De este modo, podemos entender que la identidad está dada por la sumatoria de los espacios arquitectónicos y sus usuarios (objeto+sujeto); esto hace que la inclusividad deba ser desarrollada para cada caso en particular, según el contexto en el cual se encuentre ya que no existe una inclusividad universal, capaz de englobar a todas las culturas.
En resumen, arquitecto y sociedad deben formar una “relación simbiótica” ya que el profesional a cargo es quien tiene el conocimiento y las herramientas para poder ejecutar los proyectos, pero este debe basarse plenamente en las condiciones que determine el usuario ya que este es por y para quien se da todo este proceso.

Hacer para incluir

Luego de haber indagado acerca de la arquitectura inclusiva y el rol del profesional y el usuario en esta es que nos preguntamos cómo se logra reflejar la identidad de una sociedad en los espacios proyectados, de manera tal que se apropien del mismo. Para esto, desarrollaremos ejemplos que lograron cumplir con sus objetivos de subsanar las falencias de la ciudad.
Detectamos dos escalas posibles de intervención: una primera de carácter puntual que busca solucionar un problema específico, y una segunda más global que mediante pequeñas intervenciones busca el crecimiento de toda la ciudad, pero en ambos casos la prioridad es generar un sentido de pertenencia a través de la participación.
Para explicar el primer grupo seleccionamos tres proyectos: “Fundación mi parque” (Chile - 2007), “Escuela de Música y Artes Rapa Nui” (Isla de Pascua - 2011) y “Escuela de Bambú de Cali” (Colombia - 2012); todos ellos comparten su escala de aplicación, la cual es más barrial, y la participación activa de los vecinos a lo largo de todo el proceso (la idea, el proceso y la ejecución).
El principal objetivo de “Fundación Mi Parque” (Figura 3) es recuperar los espacios verdes degradados de barrios carenciados donde la acción conjunta de los vecinos y el arquitecto logra generar sentido de comunidad y pertenencia en las personas. La organización nació de un grupo de arquitectos (Julio Poblete, Carmen Gostín, Gonzalo Martino, Cristián Cox, Juan Francisco Mackenna, Pablo Bunster) preocupados por mejorar los espacios verdes de Chile, según sus fundadores al mejorar el entorno diario de las comunidades, se les devuelve su identidad, ya que hasta ese entonces el Estado solo se preocupaba por brindar viviendas a quienes más lo necesitaban, dejando de lado espacios urbanos vacantes sin calidad espacial ni uso diseñado. Según palabras de los propios arquitectos: “Nuestra Misión es crear comunidad a través de la recuperación participativa de áreas verdes en los barrios que más la necesitan (…) Soñamos con un país donde todos se sientan orgullosos de sus barrios.” (1)
Este tipo de emprendimientos se desarrollan gracias al compromiso de toda la sociedad ya que no solo forman parte de él los vecinos que intervienen el espacio, sino también algunas empresas u organizaciones las cuales a través de sus donaciones apoyan a diferentes comunidades a lograr la transformación de su lugar. El proyecto de cada sector está llevado a cabo por distintos profesionales, pero además por los propios usuarios quiénes hacen su aporte acerca de cómo es su comunidad y cómo puede llegar a diseñarse un espacio público que sirva a esa identidad y a sus formas de uso. Según el propio testimonio de los vecinos: “Va a ser mucho mejor por la sencilla razón de que todos vamos a ayudar a cuidar, vamos a estar en un lugar más limpio, más decente, nuestros niños van a salir con ganas a jugar porque ellos van a ver algo que ellos mismos hicieron y van a cuidarlo.” (2), esto pone en evidencia la satisfactoria ejecución de este proyecto, el cual tuvo repercusión a lo largo de todo el país ya que “Fundación mi parque” promovió este tipo de movimiento, logrando que la mayoría de los barrios chilenos construyan su propio lugar de encuentro y  pertenencia.
Creemos que además esta intervención beneficia a todo su entorno, ya que los espacios verdes son de gran importancia en las sociedades, encontrándose dentro de sus beneficios la salud, el bienestar psico-social y la reducción de la contaminación acústica atmosférica. 

Por otro lado, la “Escuela de Música y Artes Rapa Nui” (Figura 5) fomenta el desarrollo integral de los niños y jóvenes de la Isla, a través de un espacio de enseñanza de música, arte y cultura. Su creadora  es la concertista Mahani Teave (de origen Rapa Nui), quien junto a Enrique Icka y un grupo de profesionales isleños, crearon una ONG a la que llamaron Toki.
El proyecto fue diseñado por el arquitecto Michael Reynolds, conocido por su arquitectura autosustentable y amigable con el medioambiente. Su construcción ha sido posible gracias a la participación de voluntarios originarios de la isla e internacionales, quienes han sido capacitados en técnicas de construcción sustentable. Por ser este método económico y fácil de transmitir, es que permite que quienes han formado parte de este proyecto se lleven consigo los conocimientos necesarios para reproducir este tipo de construcciones a lo largo de toda la isla, haciéndole frente a las problemáticas que hoy en día existen allí (contaminación y falta de energía, entre otros).
A nuestro parecer, lo más destacable de este proyecto, es el interés del arquitecto no solo por solucionar el espacio físico, sino su preocupación por dar las herramientas a los usuarios para su propio crecimiento personal y de la comunidad, respetando la cosmovisión rapa nui y fomentando su enseñanza.
Una búsqueda similar ocurre en la “Escuela de Bambú de Cali” (Figura 4), la cual busca no solo capacitar a la sociedad sobre una nueva forma constructiva y darles un espacio de educación, sino también dar a conocer las utilidades que pueden tener los elementos naturales autóctonos.
En este proyecto autosustentable se vieron involucrados, principalmente los arquitectos Andrés Bäppler y Greta Tresserra, quienes sabían la técnica implementada y los beneficios de este material (caña Guadua) que no necesita de mantenimiento, y también los futuros usuarios.
En nuestra opinión, la principal cualidad de este edificio es que se logró, gracias a la capacitación, que la escuela estuviera construida por los propios jóvenes de la comunidad, quienes al haber aprendido el oficio, se vieron luego capacitados para poder mejorar sus propias casas haciendo crecer a este sector de la ciudad. Es por esto que puede decirse que no solo se vieron beneficiados los alumnos de la escuela, sino también todos los habitantes ya que gracias a las técnicas adquiridas, las casas de la comunidad fueron mejoradas, obteniendo una mejor calidad de vida y embelleciendo al barrio.
Lo interesante de este tipo de proyectos, no es solo el impacto positivo que produce en la sociedad, la cual pasa a sentirse parte de toda la comunidad rompiendo de esta manera las barreras sociales impuestas, sino también la repercusión a futuro que tienen debido a la enseñanza que dejan que será propia de las personas involucradas para poder seguir haciendo crecer al sector.
La segunda escala e intervención que detectamos, puede ser ejemplificada con proyectos más abarcativos como el “plan urbano integral de Medellín” (Colombia - 2004) en el cual a través de intervenciones aisladas y puntuales a lo largo de toda la ciudad se buscó la reconversión urbana, la mejora del espacio público, la dotación de equipamientos culturales y la accesibilidad de todos a través de las redes de transporte (Figura 6)
La importancia de esta intervención reside en que ha sido realizada en conjunto entre el estado, los arquitectos y la sociedad, dando por resultado un proyecto integral que satisface a todas sus partes. Creemos que es interesante la posibilidad de proyectar el cambio en un solo lugar o programa y que la mejora de este, afecte a todo su entorno siendo el área de influencia aun mayor que la intervenida. Con la frase del arquitecto Victor Saúl Pelli: “Cada edificio debe contribuir a hacer nueva la ciudad“ (3) queremos evidenciar como a través de acciones particulares, se puede modificar todo su entorno gracias a la repercusión positiva de este. Con este tipo de proyectos se logra generar una red que interrelaciona sus partes, ya que una intervención ayuda a la otra por atravesar sectores que no han sido directamente proyectados.
Tradicionalmente, los proyectos de desarrollo urbano en Colombia se centraban en la búsqueda de soluciones concretas a problemas físicos, pero en este caso se ha pasado a pensar la ciudad a través de una nueva estrategia para usar la arquitectura y el urbanismo como una herramienta para el desarrollo social. Según un artículo del blog “El país”: “La arquitectura no sólo ha transformado Medellín sino que también se ha cambiado la manera y práctica de hacer arquitectura, diseñando el espacio público de una manera más consciente y humana.” (4), esto da cuenta del gran impacto que ha tenido esta intervención en toda Medellín.
Creemos que este proyecto logro cumplir con sus objetivos ya que todos los actores se vieron beneficiados: a los usuarios se les brindo una mejor calidad de vida y se les dio los medios necesarios (necesidades básicas) para poder sacar adelante su barrio; el estado logró disminuir los déficits que sufrían los sectores más vulnerables de Medellín y además logro darle a la ciudad un nuevo impulso económico a través del turismo; y por ultimo no podemos dejar de lado el rol que tuvieron los proyectistas en el buen desempeño de estas intervenciones ya que han resultado de la forma esperada, pasando a ser esta ciudad un ejemplo a seguir en cuanto a proyectos inclusivos urbanos.

Sociedad equilibrada

Creemos que de una ciudad segregada resulta una sociedad excluida la cual trae muchas consecuencias tanto a nivel social como urbano (transporte, trama, conexiones, lugares de ocio, entre otros). Entonces, ¿Por qué siendo tan importante integrar la ciudad, no se piensa y cumple?, ¿Cómo lograrlo de manera equitativa y eficiente?
A lo largo de este trabajo, fuimos barriendo cuestiones pertinentes a la inclusión como quiénes deben intervenir, los factores a tener en cuenta, los distintos tipos de accionar y las consecuencias de la mala aplicación de todos estos.
Consideramos que una buena forma de incluir un sector que ya está excluido es a través de acciones en conjunto como la labor participativa entre estado, arquitectos y sociedad (Figura 7).
Habiendo analizado los cuatro casos seleccionados, creemos que la autoconstrucción es un camino muy viable, capaz de ser tomado como ejemplo por otras sociedades; ya que no solo materializa una idea, sino que también brinda herramientas útiles a futuro para “independizar” a los usuarios y la experiencia de haber ayudado a su comunidad, logrando de esta forma generar la unidad y un sentimiento de orgullo barrial. Como se dice en el libro de Víctor Saúl Pelli: “la autoconstrucción asistida, en su modalidad de autogestión del hábitat popular, integralmente asistida, socialmente integrada y equitativamente concertada, aparece como el conjunto de formas operativas y organizativas más compatibles con un modelo de gestión participativa del hábitat…”(5), es importante lograr un equilibro entre los actores que deben participar en este proceso, por un lado los usuarios quienes deben tomar las decisiones y plantear posibles soluciones para sus problemas, por el otro los arquitectos que deben saber traducir las ideas en posibles intervenciones, y finalmente, un estado presente que se haga cargo de las falencias que sufren sus ciudadanos para brindar tanto apoyo económico, como contención, mantención y  una gestión que deje huellas que perduren en el tiempo.

Finalmente, es curioso pensar que la mayoría de estos ejemplos se den en Latinoamérica, ¿Es que en el resto del mundo no ocurre la segregación?, quizá en otros lugares del mundo existen gobiernos más presentes que proyectan soluciones para todos los sectores y no solo para ciertas partes. No olvidemos que la arquitectura debe ser accesible para cualquier persona, no debemos caer en proyectar intervenciones poco viables o solo hechas por estética, sino que deben tener un fin noble que busque el bienestar de la sociedad en conjunto, todos deben poder acceder a ella.


Notas:
(1)                                FUNDADORES del proyecto “Fundacion Mi Parque”, “Misión y Visión”, http://www.miparque.cl/mision-y-vision/
(2)                                ORTIZ, Rosa, “Testimonios”, http://www.miparque.cl/que-hacemos/testimonios/
(3)                                 PELLI, Cesar, “Frases de César Pelli”
(4)                                 GARCÍA, TERE, “Medellín: Arquitectura y urbanismo como herramientas para el desarrollo social”. 31 de Julio de 2015
(5)                                 PELLI, Víctor Saúl. “Habitar, participar, pertenecer”. Buenos Aires: Ed. Nobuko; 2007



Fig. 1: Segregación como consecuencia de ciudades donde se tomaron malas decisiones. Imagen tomada de http://www.laciudadviva.org/

Fig. 2: Arquitecto trabajando en conjunto con la sociedad. Imagen tomada del buscador Google.

Figura 3: Participación barrial en proyecto de Fundación Mi Parque. Imagen tomada del buscador Google.

Fig.4: Proceso de enseñanza en Escuela de Bambu. Imagen tomada del buscador Google.

Fig. 5: Materiales autóctonos e identidad en Escuela Rapa Nui. Imagen tomada del buscador Google.

Fig.6: Diseño del Plan Urbano integral de Medellín Imagen tomada de la Alcaldía de Medellín, Departamento Administrativo de Planeación.
Fig.7: Equilibrio entre sociedad y arquitectura con el interrogante como articulador.



Referencias bibliográficas

- PELLI, Víctor Saúl. “Habitar, participar, pertenecer”. Buenos Aires: Ed. Nobuko; 2007

-GARCIA, Tere. “Medellín: Arquitectura y urbanismo como herramientas para el desarrollo social”. Blog “El País”: Planeta futuro; 31 de Julio 2015. http://blogs.elpais.com/seres-urbanos/2015/07/medell%C3%ADn-arquitectura-y-urbanismo-como-herramientas-para-el-desarrollo-social.html 

-  FRANCO, José Tomas. “Víctor, hermano de César Pelli, y su visión social de la Arquitectura”.  Plataforma Arquitectura; 26 de Diciembre de 2013. http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-321719/victor-el-hermano-social-de-cesar-pelli-y-su-vision-de-la-arquitectura

- FRANCO, José Tomas. “Cali, Colombia: Escuela de Bambú inicia campaña para finalizar su construcción”. Plataforma Arquitectura; 22 de Enero de 2014. http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-328751/cali-colombia-escuela-de-bambu-inicia-campana-para-finalizar-su-construccion

- KAHATT, Sharif S. “SOCIEDADES Y PAISAJES EMERGENTES Apuntes a propósito de los concursos de desarrollo urbano e inclusión social de la CAF”. CAF. https://www.caf.com/media/1837652/Sociedades%20y%20paisajes%20emergentes.pdf

- “Escuela de música y de las artes”. Imagina: Isla de Pascua. http://imaginaisladepascua.com/que-ver/hanga-roa/escuela-de-musica-rapa-nui-toki/

-PROYECTO URBANO INTEGRAL. “¿Qué es el PUI?”. Medellín obra con amor. http://proyectosurbanosintegrales.blogspot.com.ar/p/que-es-el-pui.html

-MINISTERIO DE DESARROLLO E INCLUSION SOCIAL. “¿Qué es inclusión social?”. Midis http://www.midis.gob.pe/index.php/es/que-es-inclusion-social

- CAF, Banco de Desarrollo de America Latina. “La arquirectura como motor de las mejoras sociales”. Desarrollo urbano;21 de Diciembre de 2013. https://www.caf.com/es/actualidad/noticias/2013/11/la-arquitectura-como-motor-de-las-mejoras-sociales/?parent=14784

-Fundación “MI PARQUE”, Santiago de Chile;  http://www.miparque.cl/

- “Quienes somos”; “Escuela de música”; “Medioambiente”. Toki. http://tokirapanui.com/

- MIRA, Gustavo. “LA GUADUA: EL BAMBÚ COLOMBIANO”. Youtube; 28 de Diciembre de 2010. https://www.youtube.com/watch?v=I4ihIGXPllY


-HEWITT, Cooper. “Why Design Now?: Medellín, Colombia”. Youtube ; 6 de Mayo de 2010. https://www.youtube.com/watch?v=bSHbMaxq7Us